MI REENCUENTRO CON “LIBRE” Y CON LA HERRAMIENTA

 

Hola, mi nombre es Toño y uno de los días más importantes de mi vida me reencontré con “Libre”, quien a su vez me hizo entrega de una gran joya. Desde entonces, su brillo, semana tras semana me sigue despertando y día a día este arte me sigue descubriendo e impulsando en el camino del Amor.

Mi vida cambió completamente. En aquel tiempo estaba lleno de vacíos y de tristeza en mi interior y eran momentos muy duros en mi entorno y con la familia.
Dentro de mí había una búsqueda sincera por querer salir de esa situación. En esos momentos tan difíciles en que me sentía tan perdido, frustrado y lleno de impotencia, fue cuando le pedí a la vida de todo corazón que quería aprender a amarlo todo y que me mostrara el camino.

Poco tiempo después la vida me puso en contacto con Jose Luis “Libre”. Fue todo un reencuentro con un gran hermano y a su lado puedo decir que vibré en amor y compasión. Con él fui testigo del mundo de la magia y experimenté lo que algunas filosofías y culturas hablan, el mito de la hermandad y la amistad entre los hombres.

Tengo muy claro que mi búsqueda era genuína y lo único que quería era conectar conmigo mismo y tomar las riendas de mi vida para dejar de ser víctima del sufrimiento.
No conocía ni había escuchado nada del arte de lavar los pies, no sabía que existía este masaje. Y fue un buen día al salir de un retiro de meditación en el cual tuve una experiencia profunda, que ahí alguien me habló de Jose Luis diciéndome que él era un gran maestro de esa meditación. Entonces yo quería compartir esta experiencia que había tenido y esta persona me facilitó su teléfono para poder contactarme con él.

Pocos días después me comuniqué con Jose Luis y fui a verlo a su casa. Cuando llegué, me presenté y le dije que era Toño y que iba para compartir mi experiencia del retiro de meditación. Y las primeras palabras de “Libre” fueron: “Toño, tu no has venido a esto, tu has venido a algo mucho más grande”.  No comprendía muy bien a qué se estaba refiriendo, pero después todo se fue aclarando.

Desde el primer momento en que vi a Jose Luis sentí en mi corazón que ya nos conocíamos, me estaba reencontrando con un gran hermano. Ese día comimos juntos en su casa y más tarde me ofreció un masaje de pies. Yo acepté con todo gusto su propuesta. Y ahí fue que sucedió mi segundo gran reencuentro de ese día, al poder recibir de las manos de “Libre” este olvidado arte y sentir este masaje de pies que me permitió experimentar una profunda paz y conexión conmigo mismo.

No caben las palabras para expresar todo lo que estaba viviendo y sintiendo. Pero sí puedo decir que a partir de ese momento mi búsqueda cesó, porque ya había encontrado lo que tanto buscaba, a mí mismo. A partir de ese momento comenzaría el viaje más importante de mi vida, el viaje a mi interior.

Todo este reencuentro sucedió de una forma muy inocente y a la vez mágica y natural.  Poco antes de conocer a Jose Luis, en mi búsqueda, tenía previsto viajar a India y vivir en este país durante al menos un año. Finalmente esto no fue para mí y no realicé dicho viaje…
Y paradójicamente, lo que estaba buscando a miles de kilómetros lo encontré casi a las puertas de mi casa. Ya no tenía que ir a India y a ningún lugar en busca de algo que estaba en mi interior, y que sencillamente lo podía experimentar a través de mis pies, el Amor.
Agradezco profundamente a Jose Luis y a la vida por todas las bendiciones que siempre recibí.

Después del masaje y el mismo día que conocí a Jose Luis, él me propuso si quería ayudarle en su casa y colaborar en sus trabajos con el arte de lavar los pies. Sin dudarlo accedí a ello y estuve viviendo durante seis años en su casa en kiwani (Galicia).
Estuvimos viajando juntos por distintas ciudades de España enseñando esta herramienta hasta el momento de su muerte física.
Tres días antes de su muerte me pidió que le diera su último masaje de pies, pues en ese momento tenía que salir de viaje hacia México.
Al terminar el masaje, Jose Luis “Libre” nos compartió a unos amigos cercanos y a mí y nos expresó su profunda tristeza por el abandono y el desprecio que sufrió de la que era su pareja en aquel entonces, con quien compartió dos años y medio de su vida y con quien tuvo una hija. Ese comportamiento nada humilde con Jose Luis le causó mucho dolor.

Estando en México, un día antes de su muerte le hablé por teléfono y me comentó que le gustaría mucho poder viajar conmigo a este país; lo cual me causó una profunda emoción y me llenó de alegría.
Al día siguiente falleció.

Recibí este gran regalo que me dio la vida al permitirme compartir a su lado tantos momentos y tantas vivencias… Todo esto me llevó a profundas reflexiones.

Al lado de este gran ser mi vida se convirtió en una extraordinaria aventura. Todo se llenaba de color y de vida y me sentía como estar en otra dimensión. Tiempo después comprendería lo que estaba ocurriendo, estaba vibrando en la dimensión del amor puro y la hermandad, viviendo las cosas sencillas del día a dia al lado de un gran maestro y un gran ser humano.

En mi proceso de aprendizaje con este noble arte, decir que comencé a recibir semanalmente el masaje de pies que Jose Luis me hacía en su casa, e igualmente yo también se lo daba a él cada 7 días. Así fue como me inicié en la práctica.
Mi compromiso con Libre y con la herramienta siempre fue total y lleno de un profundo respeto. Pude colaborar en el proyecto y creación de la asociación Kiwani así como en la escritura del libro “El Olvidado arte de lavar los pies”.

Agradezco profundamente a Libre por todo su cariño y la confianza que siempre depositó en mí, y así mismo a todas las personas que nos fuimos encontrando en el camino.

Desde un principio he practicado el masaje semanalmente con continuidad y con total seriedad. Y los resultados ya desde el comienzo llegaron inmediatamente a mi vida y en mi día a día…
Fue todo un proceso gradual, este masaje de pies iba actuando de una manera muy sutil y silenciosa, pero a la vez muy profunda dentro de mí. Lo primero que estaba consiguiendo era aprender a respetarme y amarme a mí mismo y a valorar la vida y cada instante que me regalaba .

Por supuesto, hubo etapas muy dolorosas que también formaban parte de mi despertar, realmente me estaba haciendo consciente del dolor y los complejos que habían en mi interior, estaba liberándome de sentimientos de culpa y  purificando y rompiendo muchos  condicionamientos de mi mente para dejar de ser víctima del sufrimiento.

Seguí trabajando con total confianza este masaje y los frutos continuaron llegando. Cada día mi autoestima seguía creciendo e iba adquiriendo mayor fuerza y valor dentro de mí.  Aprendí entonces a estar en este mundo viviendo la vida con más calma y observando con mayor pureza, sin juzgar. Y a partir de aquí ya era más consciente de los grandes regalos, oportunidades y reencuentros mágicos que la vida me estaba ofreciendo. Mi corazón se iba llenando de gratitud. En estos grandes reencuentros también pude verme reflejado en cada persona y así comprender lo que en verdad significa el amor, que a menudo es tan diferente a lo que pensamos que es… y no tiene nada que ver con creencias ni con conocimientos.

Fruto de este trabajo personal y de acariciar pies, mi relación con la vida y con las personas es mucho más respetuosa, amable y profunda,  y todo esto me ha enseñado a vivir en hermandad.
He podido compartir de todo corazón este masaje con muchas personas y también en diversos talleres y siempre han sido experiencias y aprendizajes realmente bellos y enriquecedores. Desde aquí agradezco a todas las personas que me he ido encontrando durante el camino y que me han permitido lavarles sus pies, compartir con ellos y seguir creciendo, todos han sido mis grandes maestros…

Por supuesto que el aprendizaje continúa y es constante, día tras día… El camino del amor es infinito y siempre hay mucho que aprender en la vida.
Además, no siempre todo es fácil y de color, a veces la vida te presenta  situaciones realmente duras y difíciles que te confrontan en lo más profundo y en las que sólo puedes observar y seguir aprendiendo a desarrollar más humildad, paciencia, tolerancia etc… y sobre todo una visión más clara para poder comprender y liberarte de esas situaciones con amor.

Cada semana es para mí un reto de superación personal y no dejo de sorprenderme al activarme a través de los pies. Trabajando con perseverancia el masaje puedo seguir atravesando diferentes etapas o niveles de conciencia que me permiten tener un mayor conocimiento de mí mismo y de la vida. Sobre todo he aprendido a disfrutar más de mi presencia y silencio interior.  Esta herramienta me ha ayudado a liberar muchas cargas pesadas de dolor y sufrimiento y por lo tanto puedo vivir con mayor armonía siendo cada día más libre y más feliz.

Todo este trabajo con “el olvidado arte de lavar los pies” también me ha llevado a desarrollar el sentimiento de gratitud en acción, pudiendo servir desinteresadamente a otras personas.
Me he dado cuenta de que muchas veces las personas nos encerramos en nuestro “ombligo” o en nuestro dolor y en nuestros problemas … y somos incapaces de abrir los ojos y mirar a nuestro alrededor para ver qué es lo que sucede.

He tenido la oportunidad de compartir mi experiencia y servir este masaje de pies en México con personas con diferentes discapacidades y he trabajado con niños huérfanos y abandonados que viven en la calle y que son víctimas de todo tipo de atropellos.  Y fue todo una bendición poder tocarles sus pies y ver como se transformaban. En sus rostros regresaba una sonrisa y una esperanza a sus vidas. Al lavarles los pies, estos niños pudieron expresar sin ninguna limitación todo el amor que hay en sus corazones. Ellos fueron mis grandes maestros al permitirme acariciarles sus pies y poder experimentar tanto amor y así comprender grandes verdades en un solo instante y sin palabras.

Asi mismo, he tenido la oportunidad de servir este masaje en varias ocasiones y trabajarlo con personas en fase terminal. Un solo gesto, una sola mirada, o incluso tu sola presencia acompañando a estas personas y acariciándoles sus pies en esos momentos tan críticos de sus vidas me permitieron ser testigo directo de grandes transformaciones. En algunos casos estas personas salieron incluso del estado de coma, pero sobre todo, siempre ocurría que estas personas se quedaban en completa paz y también yo podía experimentar un sentimiento de profunda comunión y hermandad.
Aún siendo circunstancias tan difíciles, fueron vivencias realmente hermosas que me llenaron de lucidez y de  gratitud y me recordaron el verdadero significado de la vida y de quien realmente somos.

Es tan poderosa esta herramienta que no caben las palabras para describir tanta magia. Ojalá que más personas que quieran realizar el viaje a su interior y reencontrarse consigo mismos, tengan la oportunidad de practicar este masaje con sinceridad y con pureza y que entre todos hagamos de este planeta un lugar más humano.

¡¡Que todos los seres obtengan la paz y sean felices!!

 

HISTORIA

 

Se dice que esta joya maravillosa proviene del cielo y que las estrellas con toda su generosidad la enviaron al centro de la Tierra, donde se multiplicó en semillas que se extendieron por todo el planeta, yendo parar a manos de personas nobles, decentes y de guante blanco entre las que se encontraron diferentes sabios, magos, maestros…

Según la historia, el primer lugar donde se practicó e investigó seriamente con ella fue en el lejano Oriente, concretamente en China.

Fue trabajada por diferentes sabios y médicos de la medicina holística, y se rumorea que ocurrió durante la época dorada del hombre celeste.

En India también hay un gran culto y reverencia hacia los pies del maestro o las divinidades; aunque todo ello se quedó en un ritual perdiéndose así el brillo y la esencia que esta joya traía.

En Siberia también se dice que cuando llegaban los invitados a las casas, se les recibía lavándoles los pies, como símbolo de hermandad y bienvenida y también para un buen descanso.

En la medicina griega también se trabajaban los pies, lavándolos en agua y añadiéndole esencias de colores dependiendo del caso a tratar…

En América los sabios toltecas decían que el ser humano es una esfera o cuerpo de luz que según va creciendo y materializando sus pensamientos (creando una mente rígida), este haz de luz desaparece permaneciendo únicamente en los pies. A través de ellos se puede hacer un trabajo de reconexión.

Los egipcios en sus pirámides trabajaban a los iniciados; entre ellos está la cultura esenia, extendida por todo el mundo.
piramide nocheLos hopis y otros pueblos indios también mantuvieron diferentes enseñanzas sobre los pies, pero siempre refiriéndose a los mismo, al Alma, a la conexión del hombre y la Tierra.

Más tarde, los cristianos cotos, los israelitas, los árabes, los monjes…e incluso en la edad media, el rey Luis de Francia lavaba los pies a sus súbditos como símbolo de hermandad, de servicio y entrega.

Decir que en el idioma arameo a los pies se les refiere como Alma.
Así podríamos seguir contando diferentes historias sobre la relacion de los pies con el espíritu, con la liberación.

A partir de ahí diferentes sabios y profetas practicaron el arte de acariciar los pies, eran sabios de la compasión ajenos a cualquier religión, secta o dogma, personas que nos dejaron el mensaje de la libertad, “sólo la verdad interna te hará libre”.

Y actualmente somos muchas las personas que de una u otra manera estamos trabajando e investigando a través de nuestros pies.

PREGUNTAS Y RESPUESTAS

 

¿Cómo sé si soy capaz y si estoy preparado para practicar el Olvidado arte de lavar los pies?

Lo más importante es que seas sincero y honesto contigo mismo en el propósito de tu búsqueda. Si quieres liberarte del sufrimiento y desarrollar todo el potencial que llevas dentro y si estás dispuesto a tomar un compromiso serio para practicar esta herramienta con continuidad, entonces sí puedes realizar un trabajo profundo de purificación y transformación. La propia inteligencia del amor te irá guiando y te irás llenado de valor y de fuerza en tu caminar.

¿En qué lugares se organizan los talleres del “Olvidado arte de lavar los pies”?

Generalmente estos talleres se organizan en las diferentes ciudades o lugares donde nos lo solicitan y ahí se imparten (centros de yoga, casas o espacios particulares etc…), y en algunas ocasiones donde los instructores lo organicen.

¿Qué duración tiene un taller?

Normalmente comienza a las 9.30 ó 10 de la mañana y termina aproximadamente a las 19 horas. Es muy importante que cada participante permanezca desde el inicio hasta el final para poder recibir la enseñanza completa.

¿Puedo utilizar una grabadora o cámara fotográfica durante el taller?

No, no están permitidas.

¿Dónde puedo comprar los libros del “Olvidado arte de lavar los pies”?

En la actualidad estos libros se los ofrecemos únicamente a las personas que asisten al taller y que toman un compromiso serio con la herramienta para que les pueda servir de orientación y apoyo. Esa fue la verdadera intención con la que se escribió, aunque en un principio y para dar a conocer esta herramienta también se ofreció en distintos lugares y tiendas.

¿Se puede trabajar el masaje a una persona alcohólica o con problemas mentales?

Las únicas excepciones en las que no se recomienda aplicar este masaje son en los casos de personas que padecen graves desórdenes mentales, como esquizofrenia o paranoia y también en los casos de alcoholismo. En estos casos que hay desórdenes psiquiátricos y una pérdida de la realidad no se aconseja ya que puede ser muy contraproducente. Y siempre en estos casos si tienes duda, se aconseja dirigirte a las personas más especializadas en este arte para recibir orientación.

¿Para asistir al taller del “olvidado arte de lavar los pies” es necesario tener algún conocimiento técnico, de anatomía o de sanación?

No, no es neceario. Es una herramienta universal y es bienvenida cualquier persona sincera que esté abierta y dispuesta a crecer como ser humano y que quiera asumir la responsabilidad consigo mismo y con su entorno.

¿Es correcto o no cobrar el Olvidado arte de lavar los pies?

Desde nuestra experiencia en kiwani y en cuanto a los talleres del Olvidado arte de lavar los pies, hemos de aclarar que en un principio y durante años tanto Libre en España como Toño en México los ofrecimos siempre de una forma totalmente altruista. La liberación del sufrimiento y el valor de la libertad es algo invaluable.
Ocurría que en las charlas de estos talleres y al mostrar y compartir este masaje, muchas personas no estaban realmente presentes, se divertían y pasaban un buen rato, y de esta manera no aprovechaban la herramienta al no valorarla ni darle la importancia que realmente tiene, -cuando te regalan algo que no lo has ganado y pagado con tu esfuerzo no lo valoras, y al contrario, cuando tú te ganas algo con tu sudor y con tu esfuerzo, la valoración es diferente-.
Hubo incluso personas que nos cedían espacios y dedicaban su tiempo a colaborar preparando los talleres, y nos encontrábamos con la situación de que los asistentes a estos encuentros no les correspondían con una pequeña aportación para cubrir los gastos mínimos del local que nos cedían…, etc. Y de esta manera fuimos viendo la frustración de muchas personas que en un principio estaban motivadas y abiertas al servicio.
En nuestra experiencia con los talleres de esta herramienta nos hemos dado cuenta de que el ser humano generalmente y salvo algunas excepciones, no tiene desarrollado un verdadero sentido de la gratitud y la generosidad, al no ser conscientes del desgaste de energía que suponen estos talleres, así como el tener que viajar y los gastos de transporte y alojamiento…
Por todo ello y hasta la fecha decidimos poner un precio justo para realizar los talleres. Y es gracias a estos recursos económicos generados que la herramienta ha podido continuar su extensión y llegar con seriedad a otros lugares y otras personas, ya que estos recursos son utilizados para el mismo fin.

Y por otro lado en cuanto a la práctica del masaje fuera de los talleres, lo ofrecemos generalmente de manera altruista a todo aquel que lo necesite y nos lo pida de corazón, aunque sí estamos abiertos a recibir cualquier aportación voluntaria. Y sólo excepcionalmente y cuando lo sentimos necesario es entonces que pedimos una cooperación.
Aclarar también que no es lo más esencial si tú le has puesto un precio a este masaje, sino tu actitud y tu nobleza al servirlo. Y aunque no es una herramienta para comercializar, sí es importante que la valores. Por ello cada quien ha de decidir como valorarla y el precio justo que le quiere poner según le dicte su corazón y su conciencia, o igualmente si lo quiere compartir de manera totalmente altruista o a través de algún intercambio.