FORMACIÓN

 

Hay que distinguir por un lado la práctica del masaje en uno mismo y con otras personas, y por otro lado la transmisión de este noble arte impartiendo los talleres. Para esto último se requiere previamente de una formación, es decir, experimentarlo en uno mismo durante algún tiempo para ver sus beneficios y despertar la compasión y la sabiduría necesarias para transmitirla correctamente.
Cuando tomas el firme compromiso de crecer, de investigar y profundizar con esta herramienta estás activando la fuerza de la vida en tu interior día tras día, semana tras semana. Y vas alcanzando una sabiduría y una pureza que han pasado a formar parte de tu ser. Y lo que llega a ser parte de tu ser es sagrado, inviolable. No puede perderse porque no es un conocimiento aprendido que puedas olvidar. Eres tú transformado por la vida, por la experiencia. Entonces lo que puedes compartir con los demás, con el mundo, eres tú mismo.
El Olvidado arte de lavar los pies es un camino de superación personal y a medida que vas trabajando este masaje de pies con humildad, constancia y sinceridad, te vas dando cuenta de que la herramienta y tú son lo mismo. Tú te unes a la sabiduría y al amor que llevas dentro por medio de la activación en tus pies y eso es lo que tú puedes reflejar.

arte_lavar_pies_1Por mucho que queramos extender esta herramienta si no desarrollamos nuestros auténticos valores (humildad, sinceridad, generosidad, tolerancia, gratitud, compasión…) entonces no estamos preparados para extenderla. Por lo tanto hemos de seguir trabajándola con nosotros y con los demás hasta llegar a la unidad de pureza con ella.
Hemos visto que hay personas que quieren aprender este arte con alguien experimentado haciéndolo de una forma auto interesada, egoístamente y sin un propósito sano, queriendo aprovecharse de las circunstancias y sin aportar nada de corazón. A estas personas les falta la cualidad de la gratitud y el respeto hacia el maestro o la persona que le ha enseñado la técnica. En estos casos tampoco estas personas están preparadas y les hace falta desarrollar la gratitud y el servicio a la herramienta.
En el pasado las herramientas o artes sagrados se transmitían de maestro a discípulo. La verdadera enseñanza se hacía cuando existía un amor genuíno y auténtico, entonces el maestro se entregaba al discípulo y el discípulo al maestro, fundiéndose ambos en uno mismo y entregándose a la herramienta y a su sabiduría.

Sin haber hecho una alquimia en nuestro interior y sin haber despertado la energía amor no tendremos la suficiente pureza y conocimiento para transmitir este noble arte. Por ello, no sirve únicamente tener la mejor intención y voluntad con esta herramienta, sino también la sabiduría para poder transmitirla correctamente. Ésta es el resultado de la purificación interior. Aquí no sirven los títulos y el número de talleres realizados, ni cualquier tipo de propaganda…, únicamente sirve la pureza y el amor que hay en tus actos.

Aclarar también que un instructor de esta herramienta no es un elegido ni un escogido y no posee ningún título como maestro, gurú, guía etc; pero sí posee ciertas cualidades que lo califican para transmitir este conocimiento universal que todos llevamos dentro y que es para beneficio de la humanidad.
Un instructor del arte de lavar los pies no se guía por su ego, sino por su trabajo interior, de conocimiento, entendimiento y amor. Y como reseñamos antes, aquí únicamente sirve el amor que hay en tus actos. Un verdadero instructor o mensajero de este arte ha de trabajar en sí mismo con humildad y sinceridad, convirtiéndose en un ejemplo de vida.
El ejemplo de vida de un genuíno instructor es la única carta de presentación que él tiene ante los demás. Y a través de ello tu sabrás distinguir y recibir sus enseñanzas universales, sin hacer de él un ser especial, sin seguirlo ni venerarlo o adorarlo.
También es importante ser conscientes de que un verdadero mensajero de esta herramienta nunca desvirtuará el conocimiento recibido, inventando o cambiando las enseñanzas originales. Estas deberán ser dadas exactamente como fueron recibidas, para que la transmisión no se desvirtúe ni se distorsione. Transmitirá esta herramienta para formar a seres libres, independientes y responsables de sí mismos y de su entorno. No deberá formar personas dependientes y sumisas al conocimiento que recibe y transmite.

Por todo ello, cualquier persona que quiera investigar y profundizar con el “Olvidado arte de lavar los pies” y que quiera transmitir este arte impartiendo talleres, necesitará previamente un trabajo serio y constante con la herramienta y ciertos méritos:

1.- haber asistido al menos a un taller completo del arte de lavar los pies con las personas que tienen la experiencia y el respaldo de kiwani.
2.- Tres años experimentando la herramienta consigo mismo semanalmente
y de manera contínua, adquiriendo así grandes méritos y beneficios. Así mismo haber
trabajado este masaje con los demás (dar y recibir y conocer por propia experiencia
sus beneficios y su mecanismo de funcionamiento).
3.- cuando uno siente de corazón que está preparado, en ese momento se dirige al formulario de contacto de esta página oficial para ser asesorado.

 

arte_lavar_pies_2Carlos
Tuve la gran suerte de asistir a un taller y una clase magistral y totalmente práctica que dio Jose Luis, también conocido como “Libre” en “Madre Tierra.”
Conforme avanzaban las horas, me gustó también su manera sencilla y clara de explicarse, su humildad y espontaneidad, y su sentido del humor. Y su peculiar manera de denominarse a sí mismo y a los seres humanos como “caminantes”.
La técnica que aplica Libre requiere de un imprescindible procedimiento manual, pero eso sí, orquestado por una mente serena. Por lo que se podría decir que, así como el Tai-Chi es una especie de meditación en movimiento, la técnica del masaje de pies que Libre nos enseña es, por parte de quien lo aplica, un masaje dado en un estado de meditación. Así pues, cuando el donante trabaja, no persigue ningún fin, no alberga ningún propósito. El objetivo en todo caso, es mantener la mente serena y el corazón tibio. Lo demás llega por añadidura.
Libre denomina a esta herramienta “el olvidado arte de lavar los pies”. Y mediante ella podemos conseguir:
-despertar el amor en nosotros y en el receptor,
-estimular la vida que hay en nuestro interior,
-incrementar el grado de armonía física, mental y emocional del individuo,
-aliviar su sufrimiento,
-meditar activamente
Yo, que a lo largo de la clase magistral fui donante y receptor, puedo deciros que me sentí especialmente a gusto e identificado con el método.
Como donante, de hecho, conseguí por primera vez en mi vida, estar durante más de cuarenta minutos seguidos con la mente en blanco, totalmente aquietada y serena, en paz, viviendo sólo en el momento presente, en el ahora. Y como receptor, experimenté mucha paz y un gran bienestar.
Por último os dejo con dos frases de Libre que me agradaron especialmente:
“cuando tú cambias, el mundo cambia”. “Un mago es una persona que convierte la tristeza en alegría”.