PROPÓSITO DE ESTA HERRAMIENTA

 

Si esta herramienta ha llegado o va llegar a tu vida, es importante comprender algunas cuestiones y has de tener muy claro cómo funciona y cuál es su verdadero propósito para que puedas hacer un uso correcto de ella y así obtener mejores beneficios.
El Olvidado arte de lavar los pies es una herramienta de auto sanación y requiere por tanto de un compromiso sincero y profundo con uno mismo. Vamos a tratar con la liberación del sufrimiento y la ignorancia y esto es algo muy delicado.
Es para personas que quieran encontrar la alegría y la libertad. En verdad esto nadie lo puede hacer por ti, nadie te puede sanar sino que solo tú puedes sanarte a ti mismo a través de tu autocomprensión.
El Olvidado arte de lavar los pies es un camino de superación personal y su finalidad o propósito es la purificación de la mente, de esta manera podemos sanar el alma, que es el verdadero problema del ser humano.
Es importante comprender que su verdadera finalidad no es curar un cáncer o cuaquier enfermedad o desequilibrio mental o emocional, etc -aunque muchas veces conlleva todo esto, ya que está unido- sino que es una herramienta en primer lugar para que te conozcas a ti mismo y aprendas a ser un vehículo del Amor, siendo tu propio maestro.
También el objetivo de este arte es tener una herramienta útil que podamos dar y recibir entre nosotros, con nuestra familia o amigos, y que nos ayude a sanar a través del conocimiento de nosotros mismos.
En cuanto al baño de pies, su objetivo mayor es tocar el alma. Con este acto sagrado quedamos libres de impurezas y al mismo tiempo se armoniza el campo energético y emocional, que nos tiene paralizados sin poder avanzar debido a los miedos, el dolor y el sufrimiento. Es por lo tanto, un trabajo de liberación y sanación y a la vez símbolo de perdón y hermandad.
Y una vez que has practicado el masaje con continuidad y has estado purificando, es entonces cuando puedes entrar en contacto con la otra parte muy importante de esta herramienta, que es poner tu experiencia personal al servicio de la humanidad, sembrando semillas de liberación para ti y para los demás. Entonces podrás realizar labores de servicio desinteresado y compartir tu experiencia con otras personas necesitadas de amor y que estén sufriendo por una u otra causa. Aquí exponemos algunas situaciones en las que esta herramienta también puede ayudar mucho:
. personas con enfermedades en general (fibromialgia, síndrome de fatiga
crónica, alzhéimer, etc…)
. personas que hayan perdido a un ser querido
. terapeutas, psicoterapeutas, médicos y enfermeras
. mujeres embarazadas
. niños y jóvenes con diferentes conflictos, retraso escolar, dificultades con el
lenguaje, etc..
. niños con disminuciones psíquicas, físicas o sensoriales
. personas mayores adultos
. personas en coma y en fase terminal, a la hora de la muerte
. personas con stress, ansiedad y/o depresión
. personas involucradas en su crecimiento personal o que estén descontentos
en algún área de su vida y quieran desarrollar todo su potencial humano y
creativo…
En definitiva, esta herramienta no es un tratamiento sino una forma de vida que te va ayudar a ser consciente y a tomar contacto con la realidad en la que vives. Y aunque no es una terapia, sí es psicoterapéutica. Por medio de este trabajo aprendemos a desarrollar el sentido común: evitar dañar a los demás, ayudar a otros y cultivar pensamientos y emociones con las mismas pautas de amor.
Por esta razón, es una herramienta que se puede integrar en personas libres que viven en hermandad, personas que no siguen ninguna creencia, religión o maestro ajeno y que simplemente recorren el camino universal del amor y la compasión. He aquí el reto de este arte.
Si tu quieres investigar y profundizar seriamente con el Olvidado arte de lavar los pies, has de comenzar por mirar a tu interior con pureza para ver si estás siendo sincero y honesto contigo mismo en el propósito de tu búsqueda, para ver qué es lo que pretendes al querer practicar este masaje de pies, y sobre todo para reconocer si quieres tomar verdaderamente la responsabilidad de ti mismo y de tu vida.

Cristina
Desde mi humilde experiencia, que creo que es común a todos los que os vais encontrando con la herramienta en vuestro camino, os puedo contar que hace dos años empecé a apuntarme a cursos de tipo espiritual. Supongo que buscaba algo, algo que me llenara, ya que mi vida no me satisfacía.
A los ojos de los demás tenía una vida perfecta, familia, salud, trabajo, dinero… pero yo seguía con la sensación de no saber a dónde se dirigía mi vida, y lo que es más importante, con las ganas de hacer algo que me llenara y le diera algún sentido.
Unos meses antes de realizar el taller del lavado de pies, tenía la sensación en el cuerpo que por fin llegaba lo que yo estaba esperando. Era una mezcla de certeza y confianza, sin saber exactamente por qué me sentía así.
Una amiga que trabajaba en el centro donde se iba impartir el taller me habló de Jose Luis y me animé a realizar el taller. Eso sí, no tenía ni idea en qué consistía ni a qué iba yo exactamente.
La sensación que recuerdo estando allí sentada escuchando a Libre, es de felicidad y satisfacción, era como si hubiera encontrado lo que estaba esperando. Todo aquello en lo que yo había estado creyendo en los últimos años, lo sentía materializándose en las palabras de Libre. Y tuve la suerte que mi primera sesión de activación de la energía amor la recibí de las manos de Jose Luis, a quién siempre agradeceré que se cruzara en mi camino y me hiciera tal regalo.
Ahora llevo diez meses activándome semanalmente, y mi vida sencilla y llanamente ha cambiado MUCHÍSIMO. Ahora siento que estoy en el camino que quería y no en el que me marcaban.
Reconozco que no es un camino fácil como casi todos, porque hay etapas difíciles en las que el dolor y nuestras peores miserias se presentan, pero si sabemos hacerles frente y ser más fuertes que ellas, habremos ganado algo muy valioso. Viviremos en AMOR. Y lo que es más importante, tenemos una herramienta que nos ayuda a crecer, a liberarnos, y está en nuestras manos a la espera de que la pongamos en manos de aquellos que tienen la sensación en el cuerpo de que algo muy grande está por llegarles.

Testimonio de Bertha con una persona en fase terminal:
Conocí el “Olvidado arte de lavar los pies” y el masaje en un taller que impartió Toño en México. Después le ofrecí el masaje a mi hermana Consuelo que estaba enferma de cáncer y aceptó.
A mi hermana debido a un tumor en la lengua, le amputaron una parte, teniendo que ser alimentada mediante una sonda.
Tenía mucho dolor y para aliviar un poco este dolor le inyectaban morfina. Era un dolor muy fuerte y el medicamento solo le aliviaba un poco.
Cuando le daba el masaje, a mi hermana le gustaba porque se sentía amada, acompañada y descansaba del dolor.
Le seguí dando el masaje desde mayo hasta el día en que murió, en septiembre del 2006.
Todo este tiempo ella conservó la conciencia y la lucidez no teniendo los efectos colaterales de la morfina; y para la última semana ya no necesitó tanta morfina. En un principio le administraban ocho inyecciones al día, luego ya sólo eran tres.
El último día dejó de hablar y parecía ya no estar aquí, sin embargo, estando yo cerca de ella me dijo: “por favor ponme mi inyección para el dolor y dame mi masaje”. Y se acomodó para que se lo hiciera.
Le di el masaje y se quedó otra vez dormida, esta vez ya no despertó y a las seis horas de haber recibido su último masaje dejó de respirar y murió en completa tranquilidad y paz. Tengo que decir, que también yo estaba en paz a pesar del dolor.

Experiencias de Tere al trabajar con Greta, Alfredo y Bety:
Greta Araceli
A Greta le dio peritonitis, situación que fue de suma urgencia y peligro. Se infectaron sus órganos y no tenía nada de defensas. Al otro día de ingresar al hospital estaba en una situación grave y no daban esperanzas. Estaba en terapia intensiva, se tuvo lo oportunidad de darle un masaje de pies, y esto fue unos 4 días después de que ella había ingresado al hospital. Al otro día del masaje, Greta reaccionó. En realidad ya no hubo otra oportunidad de ingresar con Greta al hospital para darle su masaje, sin embargo se le indicó a su futuro esposo cómo realizar este masaje en sus pies para que continuase dándoselo, y así lo hizo.
Esta situación fue extraordinaria inclusive para todo el personal médico y lo consideraron un milagro, ya que ellos así lo habían expresado “solo un milagro ayudaría a Greta”.
Greta, que debía tener unos 26 años, estuvo meses hospitalizada con progresiones pequeñas pero contínuas.

Alfredo Marín
Él era doctor en medicina general, inició con un tumor en el cerebro y con el paso del tiempo le surgieron otros dos tumores. Le realizaron varias intervenciones para retirárselos; uno de ellos era imposible ya que estaba en uno de los lóbulos en el que su extracción le afectaría en su totalidad el habla, el equilibrio y la coordinación. Tal tumor le fue afectando estas funciones ya que crecía progresivamente. Al doctor Marín se le dio el masaje de pies alrededor de un año.
Yo me percaté de algo; aunque su enfermedad progresaba, sus pies se sentían cada vez más firmes a medida que se le practicaba el masaje de pies semanal, en un principio sus pies estaban débiles.
Al final de cada masaje él comenzaba a mover sus brazos y piernas y sentía que recuperaba el control de sus movimientos y expresaba mucho gusto. Y una de las cosas que expresaba continuamente era que con cada masaje se sentía más cerca de Dios y lo reconfortaba.
Él murió de asfixia, por sus defensas tan bajas le salió una especie de algodoncillo en su boca y garganta hasta tal punto que le provocó la asfixia.
Marín pidió continuamente que nos llamaran para recibir el masaje de pies estando en el hospital, pero su familia no respetó su petición. En ellos me imagino que nunca existió un entendimiento de la herramienta, ellos pensaban que esto lo retenía y su respuesta era que ya no querían que sufriera.
Cuando se terminaba el masaje (no en las últimas ocasiones) Marín no quería que lo ayudaran a caminar, él lo hacía solo y su habla era más fluída y él mismo lo decía, “se dan cuenta como mejora mi habla y me puedo mover mejor”.

Bety
Doctora pediátrica; ella tenía un tumor en el estómago, no sé en qué lugar exactamente. A ella le dieron 6 meses de vida. Yo le di masaje casi dos años, después de 8 años que le habían diagnosticado, ella tuvo toda esa fortaleza ya que sus hijas estaban realmente pequeñas.
Durante todos esos años recibió quimioterapias y realmente la agotaban y le bajaban más las defensas.
Con ella me sucedió lo mismo que con el doctor Marín, sus pies se fueron sintiendo cada vez más firmes y con mayor fortaleza. Y aquí es cuando entendí que la fortaleza interna le ayudó a hacer lo que debía antes de partir, y así continuar su camino con un poco más de tranquilidad.
Ella mencionaba que se sentía tan bien y tranquila con el masaje e incluso mencionaba que no podía dormir y después de su masaje realmente descansaba y dormía plácidamente. Comentaba que sentía energía que le recorría todo el cuerpo.
No sé realmente qué más les puedo contar, pues es poco para todo el tiempo que se convivió con ellos. No puedo negar que en su momento me sentía mal por su partida, me llegué a encariñar. De lo que sí estoy segura es que ellos experimentaron paz en su momento y entendieron el verdadero significado de la herramienta. Continuamente solucionaban cosas inconclusas, ¿qué? No lo sé. Probablemente no alcanzaron a curarse físicamente pero internamente se sanaron y dieron un gran brinco, ambos disfrutaron del masaje pero sólos, sus familias los apoyaban pero no se involucraban.

Experiencia de Nice con el Dr. Marín:
Mi experiencia con el lavado de pies al practicarlo con el Dr. Marín fue verdaderamente extraordinaria, dado la gravedad del tumor que padecía. Y a pesar de ello, las ganas e ilusión que tenía siempre el Doctor porque uno le hiciera su masaje!!. No importaba si era domingo y a pesar de su impedimento y las quimios que le realizaban él cambiaba todo por estar en el lavado de pies. Se le veía el ánimo al llegar así como al irse. Se relajaba bastante y se quedaba dormido profundamente. Y despertaba con ánimo y ganas de vivir. La ayuda que yo le vi es la tranquilidad con que veía las cosas, las gracias que siempre nos daba por ayudarlo me impresionaba mucho, y también la manera de ver la vida y como luchó a pesar del cáncer. Él nunca claudicó y siempre fue agradecido y siento que falleció en paz y feliz a pesar de la tristeza de su familia.

Testimonio Anónimo:
Soy una mujer que en la primera sesión de masaje del arte de lavar los pies empecé a trabajar con una violación por parte de uno de mis hermanos. Fue lo que en el primer masaje removí y esto es lo que yo quería liberar en mi conciencia. Entonces decidí practicar este masaje cada semana y al principio trabajé con un dolor en mi corazón que sentía como si estuviera amarrada con un hilo y me dolía mucho.
Era exactamente igual, en mi mente reviví ese antiguo recuerdo, pero siempre tuve la esperanza de que me iba liberar de ese dolor y continué trabajando con el masaje de pies. Me salió toda la claustrofobia de aquel viejo trauma de cuando él me encerraba en un cuarto o en los clóset, y al mismo tiempo, siempre que recuerdo que estoy encerrada padezco mucha claustrofobia y miedo.
También recordé pesadillas que tenía en la niñez y cuando me encontraba sola con hombres en mis clases, realmente era armarme de valor para dar la clase. Si en ocasiones estaban solo hombres me aterraban los miedos.
Poco a poco con este trabajo todo ha ido cambiando y mis miedos empezaron a desaparecer y tengo más confianza en mí misma.
En las últimas sesiones no estoy pasando por crisis curativas tan profundas, no reacciono como al principio y soy consciente de que estoy empezando a hacer un trabajo más sutil y no paso de un extremo a otro en mis sensaciones.
Por cierto, con mi hermana he trabajado este masaje y ha trabajado todos los golpes de un accidente de coche que tuve hace 8 años, y ella me comenta que cada masaje es diferente y siente las piernas, la columna, la cabeza… y me dice que su evolución es muy buena.
Lo que me sigue motivando es la respuesta de las personas y el amor que sienten con ellas mismas y como al terminar la sesión cambian su modo de pensar.
La estoy practicando con algunos estudiantes de yoga, con mi familia y vecinos.
Gracias por enseñarme este masaje.