TESTIMONIOS

Aquí verás otros testimonios de algunas personas que se han ido encontrando con la herramienta y que nos comparten sus experiencias. Cada persona percibe y experimenta la transformación de una manera particular, pero en todos se refleja una misma dirección en el trabajo personal que se está realizando, que es el camino del despertar, del amor y la compasión.

Tere
Mi reencuentro con la herramienta sucedió en un momento de desesperación, ya que a mi hijo Gerardo se le había diagnosticado de “obsesivo compulsivo con alucinaciones irracionales” y se le administró medicamento psiquiátrico. E incluso se le pusieron inyecciones de votox en su rostro. Yo observaba que su reacción al medicamento era perjudicial, ya que permanecía ausente. Afortunadamente no se le administró por un período largo y esto fue porque se le dio un masaje de pies y vi sus ojos radiantes como hace años no los veía, una sonrisa de entusiasmo y tranquilidad. Fue el momento en que yo quise saber qué era en realidad esto y experimentarlo en mí y en toda mi familia.

Con el transcurso del tiempo lo hemos aplicado todos, dando resultados sorprendentes. Y he descubierto que es una forma maravillosa de amor, es una de las formas más perfectas para demostrar y transmitir amor. Mis hijos han tenido cambios en muchos aspectos en cuanto a seguridad, en la toma de decisiones, alegría e incluso en sus estudios. La armonía familiar cada vez es mejor y hemos aprendido a respetarnos.

Mi esposo Nice ni se diga; existían problemas de comunicación y buena relación con sus hijos y es increiblemente sorprendente como ha mejorado enormemente. No sé si él se ha percatado de esto, pero el cambio se ha dado progresivamente. Nice participa de manera continua en el masaje con nuestros hijos.

Como ya saben, soy psicóloga y estuve dando consultas durante 10 años contínuos. Yo hacía lo que sabía pero siempre pensé que no era suficiente, que debía de existir algo más, algo que en realidad ayudara a ir a la raíz del sufrimiento. No me bastaba con lo que hacía aunque aplicaba todo en mí, asistí a terapia por mucho tiempo buscando una y otra corriente hasta que llegué a esta herramienta, la cual me ha dado lo que todo lo demás no me dio en años, paz, alegría, autoconocimiento, sacar sufrimientos de raíz, entendimiento, comprensión, etc…  Y no puedo negar que el entendimiento no fue tan rápido, las evidencias sí. Sucedía que yo quería encontrarle la lógica, hasta que me di cuenta que mucho de lo estudiado no era funcional para lo que yo estaba buscando.

Me siento tan afortunada, tan feliz de que mis hijos van a experimentar la verdadera libertad en su vida, y espero que lleguen al final del camino amarillo encontrando lo que realmente son y aprendiendo a enfrentar los desafíos de la vida de manera madura. No pararé y pienso que no pararemos de darnos el masaje mi esposo y yo, ya que tenemos en las manos algo realmente invaluable.

Es maravilloso tocar los pies, lo mismo me sucedió con mis papás. Fue una experiencia afortunada, porque además ayuda a comprender y no se de qué manera pero mi relación con mis papás ha mejorado. Se sanan situaciones, eventos, ¿cuáles exactamente? no lo sé, pero que se sanan, se sanan entre ambos. Tocas el alma, lo más puro de las personas y es necesario realizarlo con el mayor respeto y agradecimiento.

Es importante señalar que en el lavado de pies en ocasiones existe sufrimiento, más sin embargo sé que es un paso más a la libertad, progresivo y firme. He descubierto el blanco y el negro de mi ser y me he aceptado tal cual he sido. Esta herramienta me ha ayudado mucho a no realizar juicios en mí y con los demás.

Nice
En cuanto a mi experiencia personal del lavado de pies es única. Retomas el control de tu persona y es retro alimentadora. Te sientes responsable de tu vida, te programas y olvidas tu baja autoestima. Te encaminas a definir y terminar pendientes y ves los problemas con un toque y visión diferente. En ocasiones te aceleras de lo bien que te sientes y te entran ganas de ayudar a tus familiares y amigos. Es una herramienta de amor que te sirve en todos los ejes que quieras mejorar y solucionar.

Susana
Mi nombre es Susana y esta noche con lágrimas desde mi corazón y llena de gratitud, quiero compartirles mi humilde experiencia, este reencuentro maravilloso con el arte de lavar los pies.

En el año 2007 llegué a consulta con mi ahora querida amiga Tutuy, quien comenzó a punturarme con todo su amor. Llegué con un cuadro médico de endometriosis de alto riesgo, programada para una tercera cirujía y con una analítica con células cancerígenas.
Asistí a sesiones de acupuntura 2 veces por semana, lo cual me ayudó mucho y se redujeron las hemorragias y el dolor era menos intenso.

Una mañana del año 2008, parada frente al espejo y me vi en mi profunda desnudez, frente a mi propio reflejo en un llanto de dolor, impotencia y a la vez de tanto amor, ya que estaba presente la esperanza de un mejor mañana. Me dije: “no habrá una tercera cirujía”, “tengo que encontrar el origen de tanto dolor”.  En ese momento tan doloroso le pedí a Dios, a la vida que me permitiera comprender y compartir el verdadero amor, con esa fuerza que vibraba en mi interior. Poder compartir en la misma sintonía, ya que sentía que no envonaba en el círculo social en el que me encontraba. No me interesaba ser partícipe de un ambiente vicioso y materialista ya que me causaba un profundo dolor.
Ante tanta impotencia de no poder ayudar a quien amaba, nació en mí una culpa aterradora, me sentía responsable de su miseria, la cual se convirtío en mi miseria, su dolor en mi dolor, sus temores también eran míos. Ahí comencé a autocastigarme al no sentirme suficiente mujer. Permití violaciones a mi Ser, permití malos tratos, infidelidades…y tantos engaños. Yo seguía arrodillada ante tanta ignorancia, y mi alma estaba cansada de mendigar amor. Me di cuenta que yo no podía rescatar a nadie, que el verdadero amor no se mendiga, solo llega y se comparte y todo fluye.

Al preguntar en qué fallé, en qué me equivoqué, recibí una respuesta: “el habérmelo dado todo”. Qué regalo más grande. Ese día cuando me miré en mi propio espejo pude ver más allá de esa miseria y pude ver la grandeza de mi Ser. Surgió en mí una nostalgia muy profunda y al mismo tiempo una fuerza que me animaba a confiar.

La semana siguiente, mi amiga Tutuy me invitó al taller del “Olvidado arte de lavar los pies”, me miró de esa forma tan profunda y tan segura y me dijo: “en ese taller enseñan un masaje que siento que es para ti”. Y ese día recibí mi primer masaje de manos de Tutuy. Que masaje tan sutil y amoroso, fue una liberación que pedía mi alma, dolor, dolor… y de pronto una paz profunda, flotaba en armonía.

Llegó el día del taller, el 13 de abril de 2008. Iba camino hacia el taller y mi corazón palpitaba intensamente. Me decía, “tu vida va cambiar”, en cuanto más me acercaba se incrementaban mis palpitaciones y más segura me sentía.
Efectivamente, crucé la puerta y mi primera sensación fue que yo ya había estado ahí, ese era mi mundo, ya no tenía que cuidarme de los demás, yo estaba en mí con los demás, ya llegué, ya no tengo que buscar.

Ahí estaba Toño lavando los pies, me miró lleno de amor, de paz, de luz, de verdad e inocencia.., una verdadera comunión con mi Ser, un reencuentro de vidas. Al recibir el lavado de pies fue otro reencuentro con este noble arte. El regalo más grande que la vida me ha dado en un solo día.
El amor que se sentía con todos los integrantes del taller, las palabras de Toño que resonaban en mi Alma. Recibí el masaje  de manos de Toño y sentí como nuestras almas se fusionaban en amor verdadero, con respeto.
Durante el masaje tuve muchos recuerdos que estaban muy escondidos en mi inconsciente y los cuales se volvieron conscientes. Mi dolor era tan profundo que no pude contener mi llanto, dolía, quemaba tanta tristeza… y pude observar colores hermosos, un resplandor lleno de amor.

Al terminar el taller me sentí liberada, ligera, más consciente y muy feliz. A partir de ese día todo cambió. La vida es un cambio constante, a mí me costaba atreverme a tomar decisiones difíciles. Comencé a darme mi masaje semana tras semana, observando, paciente y atenta, sin intención, así como Toño me lo transmitió. Cuando terminaba de darme el masaje, mi sentir era “tengo que esperar 7 días más para volver a dármelo”.

Comencé a reconocer que no estaba perdida, primero tenía que mirarme más de cerca, sin juzgar para aprender a valorarme y a fortalecerme. Tuve crisis curativas muy profundas y cuando más me dolía, entonces nacía en mí una fuerza de continuar. Mi consciente me decía, “vas por todo, sigue adelante ya estás en el camino correcto”.
Pasaron 6 meses y acudí a mi revisión con el ginecólogo; en el ultrasonido ya no aparecían los miomas ni quistes, los análisis estaban normales. El médico y yo quedamos sorprendidos y me preguntó “¿qué has estado haciendo?”, yo le respondí que me estaba dando un masaje de autosanación y me estaba punturando. Él dijo,”lo que estés haciendo síguelo haciendo”,  y sonrió.
Al percibir tantos cambios, más me motivaba a seguir, me sentía más alegre y fuerte. Comencé a identificar la conexión de mi inconsciente con mi consciente, le tenía pánico al temor, me paralizaban las alturas, evitaba los elevadores. Observaba la belleza del mar y al sumergirme temblaba de temor y al mismo tiempo quería nadar y terminaba paralizada. Tenía pánico a que me levantaran la voz, y al querer opinar o aclarar las cosas me paralizaba. Si me lastimaban físicamente y quería defenderme me paralizaba.

Comencé a identificar la conexión de mi inconsciente con mi consciente, como el inconsciente enviaba señales al consciente y las hacía evidentes. Durante y después de haber recibido el masaje de pies, en ocasiones despierta y en otras en sueños.., así me fui dando cuenta que esta herramienta trabajaba desde lo más profundo del inconsciente despertando la raíz y así manda señales al consciente, el cual se vuelve mas consciente para poderlo notar. Y ahí tenemos la oportunidad de valorar lo que queremos corregir o tomar decisiones de lo que nos marcó en el pasado, o en el presente comprender y soltarlo.

Reconocí que mis pensamientos debían ir en sintonía con lo que digo y lo que hago. Así comencé poco a poco a expresarme verbalmente ya que me sentía avergonzada de mí misma al no poder expresar lo que sentía. Al trabajarme con este noble arte aprendí a reconocer la belleza del silencio interior, que en algunas ocasiones era motivo de burlas hacia mi persona. No siempre es necesario comunicarse verbalmente, las palabras se quedan cortas en un acto de amor. Comprendí el valor de mi silencio. Al reconocerme a mí misma, desperté de la ignorancia en la que vivía, conservando mi inocencia y valorando la pureza de mi Ser y de la vida. Así tomé valor y cerré un capítulo de mi vida que tanto daño me hacía y aprendí a respetarme y a decir basta, hasta aquí permito. Ya no dependía de nadie.

Ya no me da temor subir a los elevadores e incluso subí una montaña hasta la cúspide y no me paralicé. Gocé de la belleza de la naturaleza y también ya puedo flotar en el agua disfrutando.

Desde el año 2008 Toño me invitó a participar en varios talleres en distintas ciudades de México y he tenido la dicha de acompañarlo en varias ocasiones, las cuales me han enriquecido profundamente y he podido vivir de cerca con tantos corazones que buscamos la liberación.
Cada taller es un regalo distinto lleno de grandes sorpresas, y digo sorpresas porque no se espera nada a cambio y lo que se recibe no deja de sorprenderme. Esta herramienta es para todos, aunque no todos estamos dispuestos a abrirnos realmente al amor.

Así abrí mi corazón, encontré mi propio equilibrio y pude mirar hacia quien realmente me amaba. Los senderos del amor nos llevan al camino del amor, así me reencontré con mi verdadero amor.

Cuando estamos dispuestos a abrir nuestros corazones y realizamos este humilde masaje con respeto y todo nuestro amor, todo cambia para bien. Después de la tormenta viene la calma. Me queda muy claro que si actuamos de corazón, recibimos amor, y si queremos ser desdichados recibiremos desdicha en nuestras vidas.

Toño y yo hemos caminado en el servicio y colaboramos con la asociación “Metamorfosis” que trabaja con niños de la calle que tienen algunas limitaciones físicas. Y después del lavado de pies estos niños cantaban, hablaban, reían, lloraban…, todo desde el corazón. Sus corazones nunca están limitados para sentir.

Darle el masaje a diferentes personas con sufrimientos distintos como cáncer, personas que han salido del coma, personas embarazadas que hoy día tienen hijos sanos y despiertos a la vida, personas que se han liberado de tumores y han evitado el cáncer. Personas que han recibido el masaje antes de una cirujía y han salido más despiertos y sin dolor. Personas que antes del masaje no reían, personas que al mirarse a sí mismas, con este masaje se han asustado y lo han dejado, algunas después de tiempo lo han retomado, etc… Gracias a todas las personas que me han permitido lavarles sus pies.

Lavarle los pies a mis papás y a Toño, ser consciente de todo su amor, quienes me dieron bases sólidas para caminar en amor. Es una bendición, ellos me enseñaron a caminar y ahora yo les puedo lavar sus pies. También el lavarle los pies a mis hermanos, sobrinos, amigos, a Tutuy que tanto me ha enseñado.

Hace unos meses mi papá no pudo levantarse por un problema de próstata que se ha incrementado durante años. El dolor era intenso y me pidió que le lavara sus pies. En estos 5 años él solo me observaba al dar el masaje. ¡¡Qué regalo más grande!!. No le gustaba que le tocaran los pies y cuando se los lavé después ya podía caminar y el dolor se había reducido. Ahora ya pide su masaje cada semana y en ocasiones se lo da Toño y en otras yo, y dice sentirse mucho mejor.

No tuve la oportunidad de conocer físicamente a Libre, su legado llegó a mi corazón a través de Toño. Gracias Libre, gracias Toño por ser un caminante que en cada paso que das dejas huellas permanentes en amor. Gracias por caminar tu a mi lado, yo a tu lado.

Yo cambié y todo mi entorno comenzó a cambiar. Me he perdonado por permitir tantas cosas en mi vida y he perdonado a las personas que me han lastimado en su ignorancia y ausencia de amor. He aprendido a respetarme. Y tengo tanto por compartir, ahora mi horizonte es más amplio, con mayor colorido, fortaleza, paz en mi alma, el verdadero amor nos permite pensar desde el corazón, hablar con el corazón y actuar desde el corazón (únicamente lo podemos encontrar dentro de nosotros mismos) y me he abierto plenamente en Amor y soy feliz.

Verónica
El masaje del lavado de pies…. ¡¡qué puedo decir!!
Para mí el retorno a la felicidad, este trabajo me está permitiendo vivir y sentir el perdón, vivir sin tanta angustia, disolver los nudos de la garganta y sentir la alegría de regresar a casa, a mi interior.

Todo este proceso por supuesto no ha sido momentáneo y tampoco de la noche a la mañana. Llevo aproximadamente dos años y medio trabajándome con esta herramienta y no ha sido fácil lo que he tenido que revivir, pues he tenido que enfrentar nuevamente todo el sufrimiento, miedos, claustrofobias, pesadillas… Y físicamente, tumores, depresión e innumerables trastornos de garganta y asma.
Todo acto tiene una consecuencia y un aprendizaje, aunque todavía no acabo de entenderlo, pues sólo tengo 35 años… Sé que no tengo prisa y me voy a dar todo mi tiempo.

Mis bloqueos y desequilibrios eran en muchas partes, pero he ido perseverando y alcanzando algo que sólo uno puede entender y sentir cuando lo experimenta.

Aún no he ganado la batalla, porque esta lucha comenzó cuando yo era una niña y el miedo se veía como un muro de contención incapaz de brincar o rodear. Dentro de mí también le estaba pidiendo a la vida, y un día mi petición fue concedida y asistí a un taller con Toño.

Conocí este masaje y me dije: “esto me lo quedo para toda la vida”. Luego lo estuve recibiendo semanalmente y en ocasiones también me quise rendir, pero antes del séptimo día se veía la claridad y ya parecía uno tener más entendimiento. Aunque en muchas ocasiones tenía dudas, las fui resolviendo en el camino, empezando a tener más certeza en lo que estaba haciendo.

Mi parte favorita de esta herramienta, es cuando uno termina de dar el masaje y practica la compasión.
¡¡Prueben por lo menos un año y sean constantes y abiertos, conscientes de toda la transformación por mínima que parezca…!! entonces tendrán la certeza de que no están perdiendo el tiempo, sino ganando muchas cosas internas.

¡¡Gracias Jose Luis, gracias Toño!!

Jessy
Solo quiero compartir desde lo más profundo de mi ser lo que este noble arte me ha regalado. Mi madre y mi abuela siempre me decían que cada cosa tiene su tiempo y llegan en el momento adecuado en la vida. Hoy en día comprendo el fondo de esas palabras, porque así llegó a mi vida el libro mágico y sabio del “Olvidado arte de lavar los pies”.
Mi tía y madrina Angélica a quien agradezco con amor el que me lo haya obsequiado y llegado en el momento exacto a mi vida. Tuvieron que pasar algunos meses para que por primera vez lo abriera para iniciar un camino lleno de sabiduría, entendimiento y amor. Conforme iba leyendo cada palabra, algo inexplicable desde lo más profundo de mi ser y mi conciencia se despertó. Decidiéndome a experimentarlo en carne propia. Entonces me dirigí al email de la página web y Toño me recomendó una persona para que me pudiera aplicar este masaje con pureza.

Susy quien con su noble esencia tocó mis pies por primera vez de manera incondicional, desde ese momento algo desde lo más profundo de mi ser despertó, sentía como me iba llenando de luz, de amor, de conciencia, de sabiduría, a tal punto de sentir como la energía se movía dentro de mí. Conforme fueron pasando las semanas, los meses y ahora ya 4 años, el maravilloso masaje sobre mis pies ha sido el mejor regalo que de manera inconsciente siempre estuve buscando. Siempre he sabido que todos tenemos una misión en la vida y éste noble arte me permitió saber y sentir con amor todo lo que hago día con día para conseguir todos mis sueños. Cada masaje es diferente, lo que permite conocer quienes somos, de dónde venimos y hacia dónde vamos. Podré decirte muchas cosas, sin embargo ninguna se igualará con la dimensión que tu percepción y experiencia te puedan dar al momento que te dedicas a vivirlo. Lo único que sí me gustaría compartir, es que no perdamos la dicha de vivir conforme a las leyes de la naturaleza, conociendo el verdadero amor que está instalado dentro nosotros.

Patricia A.
Me autodefino como una “Mariposa” porque antes de lavar mis pies me sentía una oruga, reprimida y triste, codependiente, con culpas y miedos.
Antes pensaba y creía que la libertad dependía de factores o condiciones ajenas a mí. Era una buscadora incansable, y ahora que encontré este tesoro, me doy cuenta de que en lugar de buscar la felicidad yendo a India o en otras personas como chamanes, maestros o gurús… , a través de esta herramienta maravillosa he ido encontrando la paz, la alegría y mi voluntad de espíritu en mi propio Ser.

Semana tras semana experimento grandes transformaciones tanto a nive físico, mental y emocional, y por todo ello doy gracias al Gran Espíritu porque mi corazón se va sanando con amor.

Ahora entiendo que la LIBERTAD verdadera es un estado de conciencia que comienza con un trabajo personal, cuando tomamos las riendas y nos hacemos responsables de lo que acontece en nuestras vidas.

La “varita mágica” como la llama Libre, está haciendo en mí la alquimia y transformación, e invito a que cada uno de nosotros con el trabajo arduo la defendamos y la cuidemos, y con la ayuda de muchas manos pueda llegar a otras personas y difundir el amor, la paz, la buena voluntad y la libertad para todo el mundo.

Gracias Libre, gracias Toño

Fabiola
Esta técnica despierta al Ser divino que hay en mí, y he descubierto que en la entrega está la esencia. Si doy lo mejor de mí misma me libero.
Descubrir al Ser divino y poder sentirlo en el otro/a es lo más grande que me haya podido pasar.

Este fin de semana he dado el masaje a una amiga y ha sido muy sanador.
A veces siento presencias de seres de mucha luz. Siento la presencia de Jesús a través de mis manos. Es muy hermoso. No tengo palabras para definir lo que realmente siento, es como si conectara con una parte de mi misma que desea ser despertada.

Dios es grande y le amo profundamente.

Gracias Libre por tu aportación a la humanidad.

Rafa
Amigos de kiwani, mi nombre es Rafael, mi oficio el de carpintero. Pero también soy un buscador, un peregrino en el camino de la vida, que como todos, en algún momento de nuestra existencia sentí la necesidad de respuestas a esas preguntas que nos asaltan desde lo más profundo de nuestro Ser: “¿cuál es el propósito de la vida? ¿quiénes somos y qué hacemos en este planeta y con esta maravillosa oportunidad que se nos ha dado que es la vida?”

A todas estas incertidumbres llegué después de comprobar mi propia insatisfacción y sufrimientos físicos; de no comprender este absurdo mundo que hemos creado con nuestro inconsciente colectivo, pasando por todo tipo de crisis emocionales, físicas y espirituales.

Un buen día llegó a mí un libro, “El libro de la vida”, escrito por otros magos con los que pasado un tiempo conocí y compartí esta herramienta iniciática que es el Sagrado arte de lavar los pies.
Hoy, pasado casi un año es mi deseo dejar constancia de mi experiencia, de cómo ha sido mi despertar, pues voy encontrando respuestas a esas dudas que se van desvelando en mí, teniendo una mayor comprensión de la mística de la vida, y encontrando las respuestas a esas demandas del alma que todos necesitamos cuando llega el momento de la madurez.

Como os decía, antes de conocer esta herramienta, mi vida era como la de un náufrago que vive con la incertidumbre de hundirse y no saber donde afirmarse.
Después de activarme con el lavado de pies quizá siga siendo el mismo náufrago, pero con una barca y dos remos, la sabiduría y la compasión, que en mí se han ido despertando sintiéndome piloto y patrón de mi vida.

Ni que deciros que no todo es de color rosa, que en mi vida siguen habiendo vaivenes y remolinos, tormentas y ráfagas que de vez en cuando me hacen tambalear. Así es la vida cuando te quiere decir algo, esto es lo más normal en cualquier terapia de sanación, es eso que llaman “crisis curativas”, por las que hay que pasar cuando uno decide atravesar la puerta estrecha que llega al corazón. Es como abrir de nuevo la herida mal cicatrizada para hacer la limpieza necesaria y que cierre bien de nuevo. Esto no es lo que más nos gusta, pero en todo camino de desarrollo humano o de sanación hay que ser paciente y constante, y tener el coraje para trascender a esa puerta del corazón.

Mi sensación con este sagrado arte del lavado de pies, es que se nos da la llave que nos permite ese “segundo naciemiento” al espíritu, al conocimiento y la sabiduría de nosotros mismos para convertirnos con la magia del Amor en otros nuevos, pues como dijo un gran maestro de nuestro tiempo: “no metaís vino viejo en odres nuevos, pues el odre se romperá”. El odre somos nosotros y el vino viejo son nuestros patrones, miedos e incertidumbres a los que estamos aferrados desde el momento en que el velo del útero materno se abre y venimos a la luz.
Con esta herramienta se nos brinda esa oportunidad del segundo nacimiento al espíritu, a la chispa divina que somos.

Comparo también esta herramienta con cualquier terapia que nos ayuda y estimula nuestro cuerpo físico, pues ésta es la herramienta que estimula nuestra Alma. Es semejante a un diálogo entre almas para su sanación. Con esto hago otra referencia a las palabras de ese maestro cuando le preguntaron: “Rabí, ¿cómo hemos de sanar nuestros cuerpos?, y él le respondió, ¡¡cómo váis a sanar el cuerpo si primero no sanáis el Alma?”.

Este es mi testimonio, el mensaje que quiero dejar a todos aquellos que se acerquen y practiquen este arte lo practiquen con constancia y con coraje. Os animo a que probéis y comparéis por vosotros mismos dónde y cómo buscar los tesoros que todos llevamos ocultos.

¡¡Que la paz sea con vosotros!!